La Constitución y el Bien Común

>>La Constitución y el Bien Común
Acaban las celebraciones del día de la Constitución y acaban por el momento las declaraciones de todos los líderes políticos y no políticos acerca de si se tiene que modificar o no dicho texto.
En mi casa siempre se ha dicho que hasta que no se barra la casa propia no hay que ofrecerse a barrer la ajena y eso me recuerda que son los mismos partidos políticos, instituciones, etc., los que primero tendrían que hacérselo mirar y barrer la porquería que tienen dentro a modo de declaraciones de principios y programas electorales.
Dicho esto también me atrevo a decir que entendiendo que dichas declaraciones de principios y programas electorales no se cumplan, son los propios militantes y/o votantes de dichos partidos políticos los que tienen que reclamárselo a los dirigentes que enarbolaron dichas propuestas en campañas electorales varias, por eso mismo no seré yo quien lo haga.

Lo que si me atrevo a denunciar y a reclamar es que la ley que rige el devenir de nuestra nación, país, estado o como cada uno quiera llamarlo, la Constitución, ¡se cumpla!
En el preámbulo y diferentes artículos de dicha ley dicen:
Preámbulo: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de:…” “…proclama su voluntad de garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo”.
Art. 128,1: “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general”.
Art. 129,1: “La ley establecerá las formas de participación de los interesados (…) cuya función afecte directamente a la calidad de la vida o al bienestar general”…

“Promover el bien de cuantos la integran” “interés general” “bienestar general”, (es decir, el Bien Común)

Que primero cumplan con la ley y después veremos si es necesario cambiarla. Ya está bien de mirar por el interés propio y no ponerse de acuerdo en el interés general.
Javier Goikoetxea, Consultor Economía del Bien Común.

2013-12-07T01:49:00+00:00